Artículos Francisco Umbral

Jugar a las prendas


La sesión parlamentaria del miércoles fue vergonzosa, escandalosa, humillante para los políticos, para los parlamentarios y para los españoles que los toleramos. Están jugando a las prendas con los papeles del CESID. Aznar hace unas amenazas más veladas que una joven talibanesa. Salió, o sea, en plan talibanesa, con velos del cogote a los pies, o del fijativo a los huevos. Amenazó a los socialistas si hablan del GAL. Los gales son los socialistas, pero Aznar les está protegiendo de sí mismos. Es una talibanesa que en seguida se le caen los velos y le vemos la cara de nefelibata. Les protege a los rojos de sí mismos para que ellos le protejan a él, que son los verdaderos amigos de Pujol, y Pujol, el reyezuelo talibanés (que lo diga, si no, Alfonso Rojo) quiere llevarse la caja y el bote de las propinas, y ahora habla de «comunidades históricas», como si hubiera alguna que no lo fuese. ¿Cree él que Murcia o Valladolid son ciudades/dormitorio que han nacido ayer? Rubalcaba acusa a Aznar de «callar a la oposición», cuando lo que está evitando Aznar es que la oposición hable demasiado de sí misma, se deslice y se pierda. Todos sabemos de qué hablan todos, del GAL y sus responsables. Pero un día juegan a la gallina ciega, cuando la gallina sabe orientarse perfectamente hacia la carretera de La Coruña (CESID), y otro día juegan a las prendas, que son los tan nombrados papeles. Algún Gobierno socialista se inventó el invento y todos los nacionales mayores de edad estamos al tanto. Incluido Aznar, que vigila los documentos, las pruebas y los nombres por miedo de dar el queo y porque él había venido a jugar con tirachinas, no con misiles. Como en los cartones de Goya, quedan muy españoles y castizos, muy madrileños, estos juegos de prendas, gallinas ciegas y cosas, pero entre los cartones hay uno de manteamientos, y Aznar puede salir manteado, que es lo que Felipe González y Pujol están haciendo con él. Todos sabemos de qué va, ellos saben de qué van, pero a los españoles nos han tomado por talibanesas emparedadas mientras se reúnen en el Congreso a jugar a las mentiras, las amenazas y las adivinanzas, muy goyescos, pero sin ninguna gracia chispera ni manola, que Cascos queda muy tripón para chispero y Rubalcaba muy calvo para Manola. Es negativo para una democracia este juego estúpido de las agachaditas cuando todos lo sabemos todo y por culpa de ese secreto a gritos no se gobierna sino por decreto, no se hace oposición seria ni se muere padre ni cenamos. Están cachondeándose de la nación por conveniencia propia, por jugar a los chinos con la vida política de González, mientras González, más cauto, juega a las carreras con Sarasola y se traen novela verde de París, que el caballo del niño es que lo gana todo. González, otro manteado, está viviendo en París de las apuestas, como Hemingway cuando empezaba. París vuelve a ser una fiesta. ¿Y es que no hay en todo el hemiciclo un diputado que se levante y les diga una palabra más alta que otra? Todos estamos esperando la acción de la Justicia, y eso está bien, pero el Gobierno y la oposición no pueden seguir jugando a las prendas con las bragas viejas y sangrientas del GAL, que todos sabemos de quién son. Esto no es política. Esto es puntillismo y retórica de las cosas, mus de bodeguilla y mierda de dóberman. La velada del miércoles fue como para retirarle el saludo al presidente.

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