Artículos Francisco Umbral

Los jubilatas


Ahora Aznar ha tenido un detalle con los jubilatas, que van a aumentar en beneficiarios y en dinero. Este Gobierno hace la justicia social de acuerdo con los empresarios y los sindicatos, aunque ahora al presidente se le ha ido de la mano el señor Méndez, o sea UGT, o sea el socialismo. Puede ser una operación barroca para evitar el pacto y restarle un éxito al presidente. A lo mejor Zapatero ha aprendido ya las mañas de Almunia. No sabemos quién da más en este asunto de las pensiones, pero lo cierto es que el español nace para jubilado y antes o después le llega el turno. Jubilado viene de júbilo, si no me equivoco, de modo que procuraremos darle gusto a San Isidoro y sus Etimologías. Que sean jubilosas las semanas del jubilado, del dado de baja. Aquí los de lo negro hacen carrera para gloria local y los del callo, que le dan toda la vida, hacen carrera para pensionistas, que es una manera de tomar el sol gratis, el vino aguado y la sopa boba. La industria y el comercio comenzaron siendo cosas familiares, pero luego han tenido que contratar mucho personal para fabricar más camiones y más imperdibles. Y ese personal es el que lleva la familia a la ruina, porque son gente baja, la horda, que, encima de que les das trabajo, exigen un jornal. Así no se puede ser empresario, señor Cuevas, que me cae usted bien, hombre, coño. Es la vida de un español decente: escuela primaria, nidos con la banda, taller del padre, donde se entra de peón y se va aprendiendo a hacer cosas, desde un tornillo hasta una bici. Fichaje por empresa poderosa, en la gran ciudad, jornal justo, que ni siquiera se llama sueldo, toda una vida de romperse las manos entre el hierro y el fuego, Charlot, Tiempos modernos, las primeras reúmas, decadencia, jubilación y paro. ¿Saldo? Lo justo para chicharros, que han cambiado de nombre, pero no de sabor a pobre, aunque ahora se han elegantizado como «dieta mediterránea». Los pobres son muy sabios, saben comer sano y hasta nos engañan con el jornal: -Y los sueldazos que se llevan. -Y siempre están con la baja del seguro. -Y si no fuera por los pobres, nosotros seríamos ricos. -Se ve que lee usted a Cuevas. Dice Fernando Fernán-Gómez, ese genio rubio, que lo que más le molesta del teatro es el público. Bien, pues al fabricante español lo que más le molesta de la fábrica son los obreros, que ni siquiera van arreglados al curro, sino con mono. El que inventó el mono inventó el comunismo. Y de ahí viene todo. Los jubilatas, tras medio siglo de trabajar en lo mismo, tienen ya el tic de levantarse con la sirena, pero luego, como no tienen adónde ir, se aburren todo el día, molestan en la cocina, no saben poner la televisión, andan por casa arrastrando las zapatillas, buscan en vano a los compañeros, por la tasca y la plaza, y de pronto descubren que el ocio es aburrido y requiere mucha preparación, mucha cultura. «Y lo que estorba el abuelo en casa». Todas las tardes se acerca al cementerio a llevarle flores a algún sindicalista de cuando la guerra. Un día no vuelve.

Comparte este artículo: