Artículos Francisco Umbral

La gran izquierda


No es que vayan a ser la gran izquierda, pero al fin ha habido una alianza PSOE/IU, exigida por y contra la persistente mayoría aznarista. Esta alianza nos va a deparar unos 200 Ayuntamientos de izquierdas y varias capitales de provincia, lo cual es bueno administrativamente, pero también como educación socialista de los españoles, que, con tanta cal viva y moro muerto, nos estábamos olvidando de lo jóvenes que éramos, con mayoría socialista/comunista, en los grandes ochenta. Córdoba, Almería, Granada, Albacete, Burgos, Segovia y Soria son las capitales que se ganan con este acuerdo, al que Almunia y González se vienen negando desde el principio de los tiempos, por razones personalistas de protagonismo, aunque sobre un fondo histórico de rencor entre primos hermanos. Córdoba es un regalo que la Historia le hace al cordobés Anguita, el precio por haber cambiado de la revolución a la regeneración sin que se le caigan los anillos de califa pobre. Almería, ese sur extremo, el de aquella famosa Chanca, donde yo meiniciaba en el reportaje/denuncia, es un mapa de miseria que está pidiendo a gritos de hambre, desde siempre, el pan de la justicia social. Desde la revolución estética de los indalianos, Almería no había conocido una revolución social en medio siglo. Si Percebal levantara la cabeza con sonotone. Pero todo le llegó tarde en la vida. Con el obispo de Granada, Antonio Cañizares, tengo yo una cita esta tarde, para un libro que estamos haciendo. Antonio es un obispo sencillo con encanto de párroco de izquierdas, o tirandillo. En Granada hay mucha labor, y lo primero lo de la Alhambra, según me cuenta la gran Kitty Manver. Lo más izquierdista que ha salido en Albacete, desde la guerra civil, es el poeta Angel-Antonio Herrera, que ahora triunfa en Tómbola, para escándalo de sus paisanos más legitimistas, pero sigue haciendo buenos versos. La alianza PSOE/IU puede redimir Albacete, empezando por Angel-Antonio Herrera, lírico y umbrátil prosista. Burgos, con su derecha eterna, todavía la sombra de Franco por las Huelgas, con su cismundana Elsa, sus señoritas del Espolón, su mafia intelectual conservadora, sus inmobiliarias y su catedral mal atendida, que antaño se encendía desde la taberna de al lado, pagando una peseta, es la España feudal y la derecha gótica que los rojos pueden poner del revés, que Dios ayude a los buenos marxistas, padre Tierno. La Segovia y la Soria machadianas siguen siendo una joya de hierro y miseria engastada en un paisaje de fábula y álamo, de altura y lira. «Ya habrá cigüeñas al sol / mirando la tarde roja / entre Moncayo y Urbión». Ahora sí que las tardes van a ser rojas, y toda la semana, que vienen los comuneros. PSOE e IU se apoyarán en las diputaciones provinciales de Córdoba, Málaga y Guadalajara. A ver si le meten un poco de bulla a esa cosa arqueológica y sobrante, plateresca y perezosa, que suele ser una Diputación provincial. En Málaga, lo que no puedan hacer con/contra la alcaldesa heroica, lo harán entre ellos. España se adorna de nuevo con la mantilla republicana. Son las cinco en punto de la tarde.

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