[ACTUALIDAD]
Fallo del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2013. El pasado martes 4 de marzo tuvo lugar en la Biblioteca Francisco Umbral de Majadahonda el acto de entrega del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2013 a Rafael Chirbes, por su libro En la orilla, editado por Anagrama. El premio, que está dotado con 12.000 € y una escultura de Alberto Corazón, fue entregado ...
NOTICIAS [RECIENTES]
Inauguración y calendario de la exposición Francisco ...

» Continuar leyendo
Encuentro literario con Raúl del Pozo y Antonio Lucas. ...

» Continuar leyendo
Majadahonda. Una ciudad, un libro ...

» Continuar leyendo
EL ARTÍCULO [del día] 31-03-1992, EL MUNDO
La idea
La detención de Francisco Múgica Garmendia no supone el final de ETA, como hacen creer tantos titulares, ya que detrás de la violencia atroz de ETA hay una idea, y asimismo nuevas generaciones de jóvenes vascos dispuestos a luchar por ella. La solución al problema vasco es, naturalmente, policial y política. Ahora se ha conseguido en Francia un fuerte éxito policial, pero el frente político sigue intacto, en cuanto que la idea -La Idea, que decíamos, seguirá generando energía y generaciones, y a una idea sólo se la combate con otra idea, o haciéndose soluble la una en la otra o las dos en una tercera, síntesis dialéctica y deseable. ¿Y qué idea es ésa que tanto y de tan antiguo mueve a unas inmensas minorías vascas? No otra que la Arcadia o la Utopía, un mundo cerrado, doméstico, musical y perfecto. No olvidemos que casi toda utopía presupone una restricción de espacio o especie, una domesticidad, incluso la utopía grandiosa: Napoleón se restringe a Europa y Hitler a la raza aria. Detrás del vasquismo sangriento no está sino la idea del buen salvaje. Rousseau y no Marx (el marxismo es todo menos localista). En cualquier caso, un Rousseau y un Marx de caserío, una idea, como se ve, ingenua, pueril, de poco calado, tocada inevitablemente de fanatismo étnico. Pero las ideas, cuanto más elementales, más gente mueven. El buen salvaje, sí. El hombre en estado de naturaleza, que se rebela contra la civilización perversora. La castidad vasca manchada por Madrid. Un idealismo elemental que, por su propia elementalidad, ya está dicho, mueve a mucha gente, y sobre todo a los jóvenes. Como el fascismo y el comunismo de manual en los años treinta. Acaba de decirlo incluso Arzalluz: «Los de Madrid nos satanizan». Madrid es el demonio para el celibato colectivo de Vasconia, una castidad y una felicidad de caserío, juegos elementales, versos elemen tales, una gracia de idioma simple y versolaris. Sólo una tan alta idea de paz puede derramar tanta sangre. La pureza siempre es fanática y en el País Vasco confluyen la pureza de raza, de idioma, de identidad, de sangre, de vida y de ideales. Pero la pureza, a estas alturas de la Historia, siempre es elementalidad: quiero decir que está cerca dé los cuatro elementos presocráticos: fuego, agua tierra y aire. Hemos mandado nuestros guardias civiles a luchar contra los elementos. Porque si ETA tratase de reindustrializar altamente su país, está claro que eso no es compatible hoy con un ideal de virtud campesina e idioma cerrado. Ya el carlista Javier María Pascual hablaba de «la farsa del madrileñismo». Como ahora Arzalluz. El carlismo comportaba la misma utopía casta y casticista de ETA, sólo que desde presupuestos contrarios. El carlismo también tenía curas enredados en su lucha. Siempre ha pensado uno que ETA es fundamentalmente un movimiento rural, y ahora lo veo confirmado en un informe responsable: muy pocos miembros de ETA son universitarios. ETA baja del Pirineo azul y castísimo. Por todo esto, como decíamos al principio, la detención de la cúpula de ETA sólo supone la desarticulación de una estructura. Pero la idea sigue exenta, aunque tan pervertida por el fanatismo y el crimen. Y esa idea, que lo peor de todo es que es arcaica, sólo desaparecerá, ya digo, haciéndose soluble en otra idea más general y actual, mediante la cultura, la economía, la comprensión y la integración. Todos los nacionalismos son románticos y anticuados, empezando por el español. De ahí su tirón juvenil, que puede renovar indefinidamente los cuadros de ETA. La Arcadia que traía Felipe González ha acabado en Mariano Rubio. La Arcadia vasca, en los veinte asesinatos del señor Múgico.


Powered by Comunicación Singular S.L.