Entrega del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2014

Don Narciso de Foxá alcalde de Majadahonda y Doña España Suárez presidenta del la Fundación Francisco Umbral Tienen el placer de invitarle a la entrega del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2014 que ha sido otorgado a Réquiem habanero por Fidel de J.J. Armas Marcelo, editado por Alfaguara. El acto tendrá lugar el martes 17 de marzo a las 19.30 horas en la Biblioteca Francisco Umbral de Majadahonda ...
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EL ARTÍCULO [del día] 15-04-1990, EL MUNDO
Los Jerónimos
EL Ayuntamiento cerrará la iglesia de San Jerónimo el Real, para hacer obras. El alcalde Rodríguez Sahagún va a crear un Consorcio para la restauración de los Jerónimos, que parece necesaria y urgente. Yo creo que don Agustín no ha pensado muy bien en lo que hace. Ahora viene tiempo de bodas y toda la gente guapa querrá casarse, como se ha casado siempre, en los Jerónimos. Los Jerónimos es una iglesia bella y aristocrática, hecha a la manera de lo que uno llamaría un gótico sensato. Esta sensatez le quita grandeza, pero le da elegancia. Durante muchos años, una raza, una clase, le gratin , el barrio de Salamanca, como ustedes quieran, se ha casado en los Jerónimos, porque a mí me parece que casarse en otro sitio es como no casarse. Piensa uno que no puede tener igual validez religiosa ni sentimental el matrimonio en los Jerónimos que en la parroquia de la esquina. Casarse en los Jerónimos es para los madrileños, para una clase de madrileños, para unos madrileños de clase, y sobre todo para unas madrileñas, la única manera decente y canónica de casarse. Es como eso de las bodas americanas, que a los novios les casaba un particular en una oficina, y todos de trapillo. ¿Y la ilusión del tul ilusión? Todos los tules ilusión se quedan hoy desilusionados con la medida que ha tomado el alcalde. Este alcalde destrozona se está cargando no sólo las tradiciones populares, como la artesanía callejera, sino también las aristocráticas. Mentira parece que sea de derechas de toda la vida. Ahora que entre Suquía y el Espíritu Santo se han cargado el Muro de Berlín, nuestro alcaldillo quiere cargarse los Jerónimos. Siempre lo he oído en los bares/chaflán de Serrano: Hija, a mí esas bodas americanas, que te casa un señor de paisano en diez minutos, como si hubieras ido a renovar el carnet de conducir, a mí me parecería que es como no estar casada. Razón que les sobra. Son cosas que ha traído la democracia. Primero el divorcio, luego el aborto, luego el iva y ahora el cierre de los Jerónimos. ¿Es que quieren acabar en este país con las tradiciones y las esencias? Paco Ordóñez. Todo este libertinaje y este volterianismo lo ha traído Paco Ordóñez. Seguro que lo de los Jerónimos también es cosa de Paco Ordóñez. Una señorita bien de toda la vida no puede entregarle su gracia a un señor de chaqué si no es con todos los sacramentos: flores, órganos, marcha nupcial, tarta gigante, padrinos de lujo, invitados de la jet y, por supuesto, todo en los Jerónimos. Si no es como si no estuvieses casada. Te sientes adulterina o barragana. Las cosas como Dios manda, y Dios manda los Jerónimos. De toda la vida. En los años sesenta, los grandes toreros -¿el Cordobés, Palomito Linares?- se casaban en los Jerónimos, y yo les regalaba tabaqueras de lujo, por que eran amigos míos. La aristocracia española, que tiene mucho toque popular, ya desde Goya, y es democrática a su manera, siempre ha gustado de entremeter un torero entre princesas y duques, como quien mete de pufo una sota de oros en la baraja. Le da más gracia a la cosa. Uno cree que Rodríguez Sahagún no ha meditado las consecuencias de su decisión y cierre. Racimos de novias, novias enracimadas lloran hoy por los divanes isabelinos del barrio de Salamanca porque no van a poder casarse en los Jerónimos, y se quedarán solteras para siempre, y yermas, como las heroínas de García Lorca. Por unas obras de albañilería, el alcalde ha interrumpido una tradición centenaria. ¿Es que le importan más los albañiles que la aristocracia? Ni que fuera rojo. Y ahora que Potito había terminado arquitecto, cuántos matrimonios colgados. Los Jerónimos hacían matrimonios. Incluso en tiempos difíciles, como la postguerra, la gente se animaba pensando en la majestad de los Jerónimos, que las hacía a todas reinas por un día. Si es que ya no hay costumbres.


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