[ACTUALIDAD]
Fallo del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2013. El pasado martes 4 de marzo tuvo lugar en la Biblioteca Francisco Umbral de Majadahonda el acto de entrega del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2013 a Rafael Chirbes, por su libro En la orilla, editado por Anagrama. El premio, que está dotado con 12.000 € y una escultura de Alberto Corazón, fue entregado ...
NOTICIAS [RECIENTES]
Inauguración y calendario de la exposición Francisco ...

» Continuar leyendo
Encuentro literario con Raúl del Pozo y Antonio Lucas. ...

» Continuar leyendo
Majadahonda. Una ciudad, un libro ...

» Continuar leyendo
EL ARTÍCULO [del día] 07-05-1997, EL MUNDO
El paro intrínseco
Buscando en Marx, hombre, encuentro al fin la expresión que necesitaba: el «paro intrínseco». Paro intrínseco al capitalismo tardío, que es el nuestro. De modo que la cosa no la va a resolver Aznar, aunque ahora hable de un millón de puestos de trabajo para el 2001 o así, como tampoco la resolvió Felipe González. No es culpa ni cosa de ellos. Es el paro intrínseco, el fallo intrínseco del sistema, una de las famosas «contradicciones» que Marx dio casi como profecías y que ahora se están cumpliendo todas, para perplejidad de quienes daban a Marx por muerto y le confundían con la momia de Lenin. Este capitalismo franquista, que la democracia no ha hecho más que poner al día, está en crisis de transformación, de crecimiento o de agonía. Los coches están parados en las autopistas durante horas y horas, en los largos puentes laborales como el que acabamos de disfrutar (los muertos en accidente lo han disfrutado menos, son los mártires del capitalismo). Y los obreros, estudiantes y mujeres aparcados en las grandes bolsas del paro son otro síntoma del gran atasco capitalista. El capitalismo va a morir de éxito, pero de esto no nos dicen nada nuestros políticos, porque no lo saben y porque ellos se han subido tarde al tren de la revolución industrial, que ha resultado ser el último tren de Gun Hill. El paro, que se da en todos los países capitalistas, es el cáncer de nuestro sistema, un quiste duro que no cabe mejorar ni operar. El industrialismo primero y la tecnología después generan paro como las propias máquinas generan chatarra. La chatarra humana es ya la raza de los ferromagnetales que salía en los relatos de fantaciencia. Por eso nuestros políticos nos mienten. Porque no es verdad que vayan a acabar con el paro, que es intrínseco al sistema. Y cada vez habrá más paro y cada vez el señor Cuevas será más liberal y más gentil y más rico. Habló Lyotard de «las grandes narrativas», que son la Iglesia, la Historia, la Ilustración, la Revolución, la Libertad, la Cultura, la Modernidad, etc. Todo lo que ha servido para mantener a la gente en ademán de progreso, en actitud de avance, creyendo que vamos a alguna parte. Caída la fe en las grandes narrativas, agotadas éstas, estamos en la postmodernidad, que es sustancialmente una edad sin sustancia. Tampoco las revoluciones políticas o industriales iban a acabar con el paro, la explotación, la miseria, porque todo esto es consustancial al progreso, y cada hombre parado es una viruta que suelta la interminable máquina de la producción. Aznar y González siguen apelando a las grandes narrativas -paz, orden, producción, progreso, bienestar-, lo que prueba que ignoran la naturaleza utópica y represiva de éstas. O que les da igual. Pero el gentío, renunciando a los grandes esquemas que no entiende, y de los que descree, se rige por el sistema más primitivo de los mitos. Quien hoy se acerca más a la calidad de mito, en nuestra tribu de talibanes, es Felipe González. Me dice alguien que conoce algo a Aznar: «Es como una piedra, no da agua». Le hemos visto en las plurales apariciones de su aniversario político y no tiene metal de mito. Necesita más que nadie sustentarse en las grandes narrativas o supersticiones. Después de todo, son el eterno recurso de la derecha.


Powered by Comunicación Singular S.L.