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Fallo del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2013. El pasado martes 4 de marzo tuvo lugar en la Biblioteca Francisco Umbral de Majadahonda el acto de entrega del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2013 a Rafael Chirbes, por su libro En la orilla, editado por Anagrama. El premio, que está dotado con 12.000 € y una escultura de Alberto Corazón, fue entregado ...
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EL ARTÍCULO [del día] 24-09-1997, EL MUNDO
El ingenioso Glez.
A Felipe González, en el Supremo, tal que el otro día, le perdió el ingenio (o le hubiera perdido si alguien estuviese dispuesto a sacar partido de sus frases). Dijo que también «Rodrigo Rato se enteró por la prensa de la subida del tabaco». El paralelismo -relativo- entre la mentira de Rato y la suya es revelador. Su ingenio rápido asoció en seguida la evasiva de Rato con la propia, y no supo evitar la tentación de inculpar a un ministro del PP que estaba haciendo lo mismo que hizo él: enterarse por la prensa. José Antonio Marina, en su matinal libro Elogio y refutación del ingenio deja claro que ingenio es la asociación rápida de cosas distantes, pero afines o complementarias, y en esto el libro es muy aplicable a González. Sólo que el ingenio es traidor -lo sabemos los ingeniosos-, vertiginoso como un vino, y nos lleva a perder la vida -o la razón- por una frase. Ahí quedaba claro que el actual ministro estaba utilizando a la prensa como parapeto, al igual que lo hizo él. «Si lo hace Rato, ¿por qué no lo pude hacer yo?», sería la frase completa. Este espectáculo de ingeniosidades, violencias verbales e ignorancias cómicas es el que ha dado FG en el Supremo, quedando ya como un hombre que no está a la altura de su fracaso. Porque estar a la altura del propio fracaso es más difícil que estar a la altura del propio éxito. Después del doble espectáculo del lunes ya sabemos que el PSOE es un partido que se hunde y malogra a sí mismo. Un partido que pudo cambiar y regenerar España, pero lo intentó -si es que lo intentó- por los inciertos caminos de la extorsión, el fondo de reptiles, el amiguismo o camaradería mal entendida, los convolutos nacionales e internacionales, la mentira y la prepotencia. Hoy sólo les/nos queda la voz balbuciente de Almunia, siempre entre la indecisión y la discreción, casi como un rezo. Al PSOE ya sólo le mantienen el fanatismo y el capitalismo (una minoría). Hicieron de todo, menos socialismo. Incluso sus grandes realizaciones son grandes, sí, pero no son socialistas. Ahora les ha llegado -ya hace rato- el Juicio Final en vida, una puesta en cuestión que no es tanto cosa de los tribunales como de la sociedad. Josep Pla todavía encontraba en Madrid un rastro del barroco español. Todo un retablo de barroquismo, falsías, facecias, fingimientos, intereses, guardias, encadenados y coros infernales se erige en la plaza pública. En cuanto al ingenioso señor Glez., hemos sido los primeros en glosar su verba, porque la tiene, pero la verdad ya le come por do más pecado había: por la mentira. Hasta el último momento, un rasgo de ingenio y cinismo echa abajo toda la formidable y espantosa máquina de su mutismo y su amnesia: «¿Ustedes se imaginan al presidente del Gobierno hojeando todos los días el libro de contabilidad?». Eso se llama reduccionismo, arte de dejar su función en una caricatura para ganarse a la gente con su sonrisa, minimización de Filesa en un chiste. El exceso de ingenio erosiona el alto farallón de silencio. Y ya ven que sólo estoy haciendo un examen de estilo. Como los modernos lingüistas, desprecio el asunto y paso a la construcción verbal. La ocurrencia y el silencio son sus líneas maestras. Glez. calló vez tras vez o soltó una viborilla ingeniosa cuando le convenía o le venía a las mientes. Una vez más, como ya hace tiempo, no estuvo a la altura de su fracaso, repito. Hubiéramos querido ver un Glez. grandioso en la adversidad -¿pero había alguien adverso?- y sólo hemos visto a un gracioso andaluz con broquel de silencio o mentira. Conociendo como cualquiera sus errores, confiábamos en su bizarría para enfrentarlos. Pero, ni así. ¿Y quién podría ser el fanático de un pillo?


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